“En el origen de nuestra
lucha, está el deseo de todas las libertades”. Carlos Jaureguí.
Hace algunos días celebrábamos que una pareja de mujeres lesbianas
que trabajan en el Estado, en el Ministerio de Seguridad para ser más exacto,
había obtenido a través de un fallo judicial la licencia para ambas madres (la
gestante y la no gestante) por 135 días.
Ellas habían solicitado en primera instancia, en el sector
administrativo de su repartición, por la licencia para una, más los días que
comúnmente le corresponde a la persona que “paterna”. Ante la negativa de su
repartición, bajo un argumento difuso, iniciaron su pedido por vía judicial. De
la mano de la abogada Carolina Jacky, judicializaron el pedido y obtuvieron un
fallo favorable.
En el medio de la celebración, el gobierno de Cornejo apeló el
fallo, es decir, cuestionó y se negó a la decisión de la justicia.
Este hecho, no es un hecho aislado, sino que pone de manifiesto la
política que el gobierno de Cornejo en Mendoza siempre tuvo hacia el Colectivo:
una política cosmética, superficial, de sendas peatonales y globos amarillos. Pero
cuando en realidad hay que tomar decisiones que le cambien la vida a la gente,
y les lleven un poco de bienestar a la población en general y a nuestro Colectivo
en particular, la respuesta siempre es NO.
Nuestra lucha siempre fue una lucha por la igualdad, la inclusión y
la ampliación de derechos, nunca fue
por privilegios.
Por esto creemos que la sociedad toda debe replantearse el
acompañamiento que quienes paternan y maternan dan a la primera infancia. En
términos más simples: no creemos todos que necesitamos que les niñes que nacen,
estén acompañades por más tiempo cuando nacen?
Yo creo que sí.
El fallo abre un camino para acceder a este derecho para todes, es
por eso que lo celebramos y denunciamos la hipocresía y el doble discurso del
gobierno, que lleva presentados tres proyectos para ampliar las licencias. Pero
los presentan, hacen circo, y los cajonean. Cuando un fallo judicial los apura,
la respuesta siempre es NO.
La gestión Cambiemos es la misma gestión que criminaliza nuestros
besos, que vota en contra (al menos en Mendoza) del cupo laboral trans, que
persigue a una docente por usar lenguaje inclusivo, que endurece su Código de
Faltas en la persecución de travestis y trans en situación de prostitución (también
en Mendoza) y que elimina el Ministerio de Salud poniendo en riesgo la
medicación de miles de personas viviendo con VIH.
Son eso, circo y ni siquiera pan.
Son eso, banderitas, shows y sendas peatonales.
Resulta urgente volver a pensar demandas que tengan impacto sobre la
vida de las personas, es importante seguir luchando por mayor respeto cultural,
pero siempre con mayor redistribución social.
Debemos pensar en proyectos políticos que lleven como bandera la
ampliación de derechos, porque en estos cuatro años de desastre pudimos
observar tristemente que acá nadie se salva en soledad.
Soy un convencido de que las cosas buenas se terminan, pero las
malas también.
VOLVEREMOS, SIEMPRE UNIDES, SIEMPRE ORGANIZADES, SIEMPRE MEJORES.

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