jueves, 27 de junio de 2019

Síndrome de Alienación Parental, la otra violencia machista


Utilizado por sectores del Poder Judicial y algunos grupos de poder, el SAP se configura como un maltrato más hacia las mujeres.


“Cuando a ellxs se les termina el infierno, empieza el tuyo”. Son las lapidarias palabras de Andrea. Su nombre real se preserva para proteger su identidad y la de sus niñxs. Su caso es uno de muchos, donde la aplicación del falso Síndrome de Alienación Parental, es utilizado para denigrar a las mujeres y hacerlas parecer como “locas” que lavan la cabeza de sus hijxs.

“Yo denuncié cuando mi niña de 3 años me cuenta lo que le hacía su papá en los horarios de visita, cuando se llevaba a lxs chicxs. Nosotros estábamos separados. Yo me separé de él por los malos tratos. Es una persona muy perversa, así que la convivencia fue bastante corta. Transcurrieron varios años de abusos en el caso de mi hijo. Desde los 3 hasta los 8 años abusó de él”, expresó.

Cuando lxs pequeñxs niñxs pudieron contar el infierno que atravesaban en manos de su padre, ella inmediatamente realizó la denuncia penal y logró, después de una larga batalla, una prohibición de acercamiento, entre otras medidas judiciales.

Se siente afortunada dentro de su calvario. “En muchos casos no se logra (alguna medida judicial) por tu nivel social o tu manera de desenvolverte”, y enfatiza que existen casos de mujeres muy desamparadas, que viven situaciones de extrema vulnerabilidad, que no cuentan con los recursos para “plantarse” frente a un fiscal y exigir algo. ”Encima no te creen”.

Luego de 7 años de batalla, con cientos de recursos legales de por medio, lograron llegar a juicio, donde ocurrió lo inexplicable, el abusador fue absuelto. Obviamente no utilizaron la palabra SAP, pero según explicó Andrea, dejaron entrever que la situación era “confusa”.

“Logramos llegar a juicio con 15 profesionales, entre privadxs y del Estado, testigxs de todo lo que había sucedido”. Incluso el Grupo de Alto Riesgo (GAR), del Hospital Materno Infantil Humberto Notti, declararon como testigxs de los abusos que habían sufrido lxs niñxs.
“Todo eso, más el testimonio de lxs chicxs, fue absurdo. Lo absolvieron lisa y llanamente alegando esto, que habían sido inducidxs por mí”, dijo Andrea.

Todxs lxs profesionales que declararon durante el juicio, expresaron que no existió ninguna clase de inducción por parte de la madre, sin embargo, el tribunal falló en beneficio del padre de lxs niñxs.
“Dieron vuelta todo lo que se dijo y se posicionaron en base al testimonio de la madre de este tipo y de un amigo, que había dicho que era una muy buena persona, una persona de bien, trabajador, cosas incoherentes. Entonces ponías a una psicóloga especializada que decía que esta mujer no estaba loca y él llevaba a un amigo que decía que era buen tipo o a la madre, que era cómplice, porque se producían en la casa todas las situaciones, y escucharon el testimonio de esta mujer que decía que su hijo era un gran padre”, finalizó Andrea. 


El falso síndrome

La Doctora Amelia del Sueldo Padilla es médica, egresada de la Universidad Nacional de Tucumán. Cuenta con una especialización en sexología y terapia de parejas y es presidenta de la Asociación Argentina de Sexología y Educación Sexual (AASES). Respecto del SAP, sus palabras fueron contundentes: “No está aceptado, ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni por la Asociación de Psiquiatras Americanos. Como un cuadro, como un síndrome de alienación parental no está aceptado”.
Tal es el rechazo de la comunidad científica internacional, que este “síndrome”, ni siquiera figura dentro de las enfermedades clasificadas en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, (DSM-5) ni en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10).
Y continuó: “En un principio se hizo mucho hincapié en que esto era usado por mujeres para, de alguna manera, sacar un provecho o alguna ventaja de sus parejas. Esto está usado por muchos varones, degradando a la mujer en un reclamo legítimo que hace, entonces hoy por hoy es como que se han moderado los términos dentro de ese cuadro y se habla de los dos progenitores que pueden llegar a usar al niño o a la niña, fomentando el odio hacia cualquiera de los dos progenitores”.



Respecto de la situación en Argentina, la profesional expresó: “A nivel Argentina, a nivel de organizaciones profesionales, a nivel de OMS, a nivel de Asociación Mundial de Sexología esto no está aceptado con este nombre. El SAP no está aceptado”.


La marca de la bestia

Richard Gardner fue el creador, hace más de 20 años, del falso Síndrome de Alienación Parental. Son pocos los datos con los que se cuenta sobre este hombre, solamente que fue un psiquiatra infantil que se desempeñó en el Ejército Norteamericano.
Según Gardner, el SAP consiste en un conjunto de comportamientos que manifiestan lxs niñxs que han sido manipulados psicológicamente para mostrar aversión hacia algune de lxs progenitores. Generalmente la manipulación la genera la madre para que el niño realice falsas denuncias contra el padre.

Tiempo después se supo que Gardner era un pedófilo y sus teorías fueron y siguen siendo utilizadas por un gran número de abusadores para eludir a la Justicia, sin bien es rechazada por la comunidad científica internacional.

La gravedad en la utilización de este falso síndrome es enorme, a tal punto que es tenido en cuenta desde algunos sectores de la Justicia mendocina. Un testigo integrante del Juzgado de Familia, (y que solicitó reserva de su nombre), expresó que el SAP está legitimado desde el Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario, y que debió rendirlo para entrar al CAI. El estudio del síndrome es parte del programa de ingreso.

Asimismo, desde distintas asociaciones civiles se está trabajando junto a los juzgados de familia para la revinculación de lxs niñxs que han sido víctimas de “alienación parental”. Según se desprende de una nota periodística publicada en un diario de la provincia, estas asociaciones hablan claramente de progenitores que buscan opacar el vínculo con alguno de los padres mediante la manipulación de lxs niñxs, en clara referencia al SAP.

Andrea continúa con su lucha, intentando llevar su caso a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. “intentaremos continuar y también visibilizando lo que atravesamos las ‘elegidas’, porque pienso en las que no han podido llegar hasta acá, pues esto es una gran cantidad de dinero y tiempo”.

Y sentenció: “están bastante entrenados los fiscales en este aspecto, SAP y Poder Judicial van de la mano totalmente. Están bastante alineados en este aspecto, es la gran práctica: padre pedófilo o violento, metemos SAP y zafamos”.


miércoles, 12 de junio de 2019

DOS VERANOS Y UN INVIERNO

Viviana Luna salió de su casa una mañana y nunca volvió. A casi tres años de su ausencia, su familia la espera.


Roxana revolvía su café mientras observaba la gente pasar por la calle. Sus profundos ojos negros se enrojecían y con voz trémula y suave continuaba. - Uno a veces piensa que nunca le van a pasar estas cosas y de repente te despertás y te paso algo que nunca pesaste que te iba a pasar. Por ejemplo esto, la desaparición de mi hermana o algún familiar.

El día a día es difícil. El gran abanico de posibilidades y las intrigas están presentes en todo momento. - Te acostás pensando qué le habrá pasado, si estará sufriendo, si alguien le hizo algo o si está muerta en algún cause o si tomó alguna decisión, que no creo. Por qué, el por qué de todo: por qué entonces fue ese día a la entrevista. Son un montón  de intrigas, entonces eso como que te va comiendo por dentro, decía.

Roxana no tocaba su café, solo lo revolvía, como buscando respuestas. Tomaba aire y seguía - Una persona que es tu hermana, que falta, que era como un pedazo de vos, que has vivido toda tu infancia, con miles de recuerdos y no entendés. Entonces tratas de pensar y pensar: ¿se me habrá escapado algo? ¿O alguien que estuvo cerca, con llegada a ella? El día a día es difícil y saber que están sus hijos, que sufren por esta situación y que no tenemos respuestas.



El dolor que causa la desaparición de un familiar tiene múltiples matices. No es solamente la ausencia, ni los posibles reproches que uno se hace y remordimientos por haber hecho o dejado de hacer algo. - Te afecta mucho todo esto porque por ahí es el constante por qué. Los hijos imagínate como la están pasando, las culpas y esos sentimientos te afectan totalmente.

Si bien Roxana está conforme con el trabajo que están realizando desde la Justicia, aclara que no puede hablar por sus sobrinos, que viven toda esta situación de una manera totalmente diferente y a veces no entienden cómo puede ser que no encuentren nada, a pesar de todo lo que se está haciendo.

- Yo cada vez que voy personalmente me atienden, si llamo por teléfono también me atienden. Nunca me han negado ni la atención ni el poder ver el expediente ni saber cómo va la causa ni lo que están haciendo. Nunca me han dicho “esto no se puede”.
Roxana no cree que su hermana se haya suicidado o que simplemente, se haya marchado por voluntad propia. - Nunca lo hizo. Más allá de los problemas que podés tener en lo que es la pareja o lo que es la familia, no creo que, conociéndola, ella tome la decisión de irse. Jamás se ha ido.

Si bien una de las hipótesis que manejan los investigadores es que Viviana se haya ausentado de su casa por voluntad propia, para la familia es la menos probable de todas. - Si vamos a lo real, sin documentos, sin cartera,  sin plata, sin ropa. Se fue con lo puesto, es medio imposible, no deja de ser una hipótesis pero es medio imposible. Aparte, ella siempre ha sido una mujer que ha vivido para su familia, para sus hijos, para su casa, entonces, que haya tomado la decisión de irse sin decir nada es medio imposible, decía.

Viviana desapareció una lluviosa y fría mañana de principios de diciembre de 2016. Desde el comienzo, la Justicia realizó varios rastrillajes con perros, pero nunca se encontró ningún rastro de ella. Roxana remarcaba que todo eran preguntas. - Ella quedó de ir a la casa de una amiga, a la cual nunca llegó, eso fue lo que le dijo al hijo. De hecho la amiga tampoco sabía que ella iba a ir. Desde las 10 de la mañana, cuando la vieron por última vez, a las 9 de la noche, que dice una persona que la vio cerca de la comisaría, en todo ese tiempo nadie la vio en ningún lugar.




Rubén Darío decía que una buena taza de su negro licor, bien preparado, contenía tantos problemas y tantos poemas como una botella de tinta. El de Roxana, ya no tenía vapor. Se encogió de hombros e hizo un pequeño ademán con sus manos. - Yo tengo esperanza, porque si no cómo seguís, te cansás o bajás los brazos. Entonces yo siempre voy a seguir y voy a hacer todo lo que tenga que hacer para que aparezca, para saber qué es lo que paso, voy a hacer lo que tenga que hacer. Y luego de una breve pausa exclamó - Pero sí, tengo esperanza.

miércoles, 5 de junio de 2019

A 4 años de una marcha histórica


Miles de mendocinas volvieron a recorrer las calles de la ciudad reclamando justicia, igualdad y basta de femicidios.

“El infierno está vacío y todos los demonios están aquí”, la frase escrita por William Shakespeare hace más de 400 años para la obra de teatro “La Tempestad”, pareciera estar más vigente que nunca, al menos, para miles de mujeres que luchan incansablemente, día a día, por derechos que históricamente les fueron negados.

El pasado 3 de junio de 2019, las calles del país y de Mendoza se volvieron a teñir de verde y miles de mujeres se cobijaron bajo banderas de diversos colores, pero todas bajo una misma consigna: basta de femicidios.
La marcha partió desde Avenida San Martín y Peatonal. Entre cantos, bombos y bengalas verdes y naranjas, las potentes voces de las mujeres se hicieron oír.


Laura Chazarreta se encontraba detrás de la bandera de La Colectiva, apenas delante de la columna de Unidad Ciudadana. Sus palabras eran claras y precisas. -Creo que llegamos a un punto muy alto de visibilizar los asesinatos, los femicidios, las violencias y las discriminaciones que sufrimos las mujeres, que han sido históricas, pero que muchas veces estuvieron tapadas, escondido debajo de la alfombra, muchas veces, disfrazado como crímenes pasionales. Siempre una justificación, al punto que nos hacían responsables y nos siguen haciendo responsables a las mujeres de los asesinatos, violaciones, desapariciones y abusos, por el solo hecho de ser mujeres, decía.
Mientras la columna giraba hacia la izquierda y subía por calle Las Heras, algunas cuadras más adelante, muchas mujeres gritaban a viva voz y reclamaban algo tan básico como que dejaran de matarlas, de violarlas, de abusarlas.


El crepúsculo había llegado y el frío era cada vez más intenso. Laura, continuaba hablando. -Para nosotras que hoy, 2019, tengamos la quinta marcha de Ni una menos, con una gran convocatoria y con una necesidad muy grande de participación, habla claramente de la importancia de la lucha, de la esperanza, de la organización y también que no logramos de una vez por todas terminar con el patriarcado y con las formas de violencia hacia nosotras, por lo tanto nos obliga y nos pone en la responsabilidad política y social de seguir manifestándonos y que no es solamente una marcha, sino lo que hacemos todos los días todas para poder frenar no solamente el patriarcado, sino todas las políticas de ajuste neoliberales. Cuando nosotras hablamos de feminización de la pobreza tiene que ver con cómo impacta sobre nosotras todos los días, porque tenemos dos enemigos el patriarcado y el neoliberalismo.


Laura relataba la lucha de tantas mujeres durante largos años y hacía hincapié en la importancia de haberse encontrado en una expresión tan grande como Ni una menos, con una gran diversidad y una hermosa pluralidad de colores políticos, sindicatos y movimientos barriales. Sus ojos se llenaban de emoción al hablar principalmente de las mujeres jóvenes, muy politizadas, en un contexto de resistencia, irrumpiendo en el escenario político y social y apropiándose del espacio público que históricamente les había sido negado para poder expresar lo que les pasaba.
La noche ya se sentía cuando la marcha ingresó a la explanada de Casa de Gobierno. Las banderas partidarias tapaban el imponente edificio cárdeno mientras comenzaba la elocución, relatando los terribles hechos del Próvolo; la hija de Viviana Luna rogaba por la aparición de su mamá.


-Los varones se tienen que replantear qué hacen para frenar a los femicidas, a los violadores, a los abusadores, a los pedófilos, porque son varones. No es una responsabilidad de las mujeres, nosotras venimos a organizarnos y entendemos la lucha política y social, pero los varones tienen que hacerse responsables de la parte que les toca y no pasa solamente por ponerse un pañuelo verde ni por participar de una marcha y esto pasa todo el tiempo ¿Cómo rompemos con la corpo machista? A veces es por acción y a veces por omisión, no me meto, no digo nada, cuando lo que tenemos que hacer es interpelar al otro varón, desde lo más simbólico de cosificar a una mujer hasta frenar un femicidio, dijo Laura.
El apoyo de la sociedad y de los hombres es fundamental para terminar con la violencia que sufren miles de mujeres todos los días.


-Es una batalla cultural. Desde ya que creemos que va a cambiar, si nosotras no creyésemos que vamos a transformar esto no estaríamos ni militando ni haríamos nada. Justamente si hacemos todo lo que hacemos es porque realmente creemos que vamos a transformarlo, finalizó Laura.
Lentamente comenzó la desconcentración. La marcha por Ni una menos había terminado con la promesa de seguir en las calles, en las escuelas, en los barrios, hasta erradicar la violencia patriarcal y conseguir una sociedad más justa