Utilizado por sectores del Poder
Judicial y algunos grupos de poder, el SAP se configura como un maltrato más
hacia las mujeres.
“Cuando a ellxs se les termina el infierno, empieza el tuyo”. Son las
lapidarias palabras de Andrea. Su nombre real se preserva para proteger su
identidad y la de sus niñxs. Su caso es uno de muchos, donde la aplicación del falso Síndrome de Alienación Parental,
es utilizado para denigrar a las mujeres y hacerlas parecer como “locas” que
lavan la cabeza de sus hijxs.
“Yo denuncié cuando mi niña de 3 años me cuenta lo que le hacía su papá
en los horarios de visita, cuando se llevaba a lxs chicxs. Nosotros estábamos
separados. Yo me separé de él por los malos tratos. Es una persona muy
perversa, así que la convivencia fue bastante corta. Transcurrieron varios años
de abusos en el caso de mi hijo. Desde los 3 hasta los 8 años abusó de él”,
expresó.
Se siente afortunada dentro de su calvario. “En muchos casos no se
logra (alguna medida judicial) por tu nivel social o tu manera de
desenvolverte”, y enfatiza que existen casos de mujeres muy desamparadas, que
viven situaciones de extrema vulnerabilidad, que no cuentan con los recursos
para “plantarse” frente a un fiscal y exigir algo. ”Encima no te creen”.
Luego de 7 años de batalla, con cientos de recursos legales de por
medio, lograron llegar a juicio, donde ocurrió lo inexplicable, el abusador fue
absuelto. Obviamente no utilizaron la palabra SAP, pero según explicó Andrea,
dejaron entrever que la situación era “confusa”.
“Logramos llegar a juicio con 15 profesionales, entre privadxs y del
Estado, testigxs de todo lo que había sucedido”. Incluso el Grupo de Alto
Riesgo (GAR), del Hospital Materno Infantil Humberto Notti, declararon como
testigxs de los abusos que habían sufrido lxs niñxs.
“Todo eso, más el testimonio de lxs chicxs, fue absurdo. Lo
absolvieron lisa y llanamente alegando esto, que habían sido inducidxs por mí”,
dijo Andrea.
Todxs lxs profesionales que declararon durante el juicio, expresaron
que no existió ninguna clase de inducción por parte de la madre, sin embargo,
el tribunal falló en beneficio del padre de lxs niñxs.
“Dieron vuelta todo lo que se dijo y se
posicionaron en base al testimonio de la madre de este tipo y de un amigo, que
había dicho que era una muy buena persona, una persona de bien, trabajador,
cosas incoherentes. Entonces ponías a una psicóloga especializada que decía que
esta mujer no estaba loca y él llevaba a un amigo que decía que era buen tipo o
a la madre, que era cómplice, porque se producían en la casa todas las
situaciones, y escucharon el testimonio de esta mujer que decía que su hijo era
un gran padre”, finalizó Andrea.
El falso síndrome
La Doctora Amelia del Sueldo Padilla es médica, egresada de la
Universidad Nacional de Tucumán. Cuenta con una especialización en sexología y
terapia de parejas y es presidenta de la Asociación Argentina de Sexología y
Educación Sexual (AASES). Respecto del SAP, sus palabras fueron contundentes:
“No está aceptado, ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni por la
Asociación de Psiquiatras Americanos. Como un cuadro, como un
síndrome de alienación parental no está aceptado”.
Tal es el rechazo de la comunidad científica internacional, que este
“síndrome”, ni siquiera figura dentro de las enfermedades clasificadas en el
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, (DSM-5) ni en la
Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10).
Y continuó: “En un principio se hizo mucho hincapié en que esto era
usado por mujeres para, de alguna manera, sacar un provecho o alguna ventaja de
sus parejas. Esto está usado por muchos varones, degradando a la mujer en un
reclamo legítimo que hace, entonces hoy por hoy es como que se han moderado los
términos dentro de ese cuadro y se habla de los dos progenitores que pueden
llegar a usar al niño o a la niña, fomentando el odio hacia cualquiera de los
dos progenitores”.
Respecto de la situación en Argentina, la profesional expresó: “A
nivel Argentina, a nivel de organizaciones profesionales, a nivel de OMS, a
nivel de Asociación Mundial de Sexología esto no está aceptado con este nombre. El SAP no está aceptado”.
La marca de la bestia
Richard Gardner fue el creador, hace más de 20 años, del falso
Síndrome de Alienación Parental. Son pocos los datos con los que se cuenta
sobre este hombre, solamente que fue un psiquiatra infantil que se desempeñó en
el Ejército Norteamericano.
Según Gardner, el SAP consiste en un conjunto de comportamientos que
manifiestan lxs niñxs que han sido manipulados psicológicamente para mostrar
aversión hacia algune de lxs progenitores. Generalmente la manipulación la
genera la madre para que el niño realice falsas denuncias contra el padre.
Tiempo después se supo que Gardner era un pedófilo y sus teorías
fueron y siguen siendo utilizadas por un gran número de abusadores para eludir
a la Justicia, sin bien es rechazada por la comunidad científica internacional.
La gravedad en la utilización de este falso síndrome es enorme, a tal
punto que es tenido en cuenta desde algunos sectores de la Justicia mendocina.
Un testigo integrante del Juzgado de Familia, (y que solicitó reserva de su
nombre), expresó que el SAP está legitimado desde el Cuerpo Auxiliar
Interdisciplinario, y que debió rendirlo para entrar al CAI. El estudio del
síndrome es parte del programa de ingreso.
Asimismo, desde distintas asociaciones civiles se está trabajando
junto a los juzgados de familia para la revinculación de lxs niñxs que han sido
víctimas de “alienación parental”. Según se desprende de una nota periodística
publicada en un diario de la provincia, estas asociaciones hablan claramente de
progenitores que buscan opacar el vínculo con alguno de los padres mediante la
manipulación de lxs niñxs, en clara referencia al SAP.
Andrea continúa con su lucha, intentando llevar su caso a la Corte
Suprema de Justicia de la Nación. “intentaremos continuar y también
visibilizando lo que atravesamos las ‘elegidas’, porque pienso en las que no
han podido llegar hasta acá, pues esto es una gran cantidad de dinero y tiempo”.
Y sentenció: “están bastante entrenados los fiscales en este aspecto,
SAP y Poder Judicial van de la mano totalmente. Están bastante alineados en
este aspecto, es la gran práctica: padre pedófilo o violento, metemos SAP y
zafamos”.











