Somos la Corriente Política y Social la Colectiva, agrupación feminista, democrática, nacional y popular. Conforman nuestra identidad política las luchas latinoamericanas, de género, por la diversidad, por la defensa y la soberanía de los recursos naturales y energéticos, por la redistribución de la riqueza, la palabra, el poder, la cultura, la tierra para trabajar y para vivir.
miércoles, 5 de junio de 2019
A 4 años de una marcha histórica
Miles de mendocinas volvieron a recorrer las
calles de la ciudad reclamando justicia, igualdad y basta de femicidios.
“El infierno está vacío y todos los demonios están aquí”, la frase
escrita por William Shakespeare hace más de 400 años para la obra de teatro “La
Tempestad”, pareciera estar más vigente que nunca, al menos, para miles de
mujeres que luchan incansablemente, día a día, por derechos que históricamente
les fueron negados.
El pasado 3 de junio de 2019, las calles del país y de Mendoza se
volvieron a teñir de verde y miles de mujeres se cobijaron bajo banderas de
diversos colores, pero todas bajo una misma consigna: basta de femicidios.
La marcha partió desde Avenida San Martín y Peatonal. Entre cantos, bombos
y bengalas verdes y naranjas, las potentes voces de las mujeres se hicieron oír.
Laura Chazarreta se encontraba detrás de la bandera de La Colectiva,
apenas delante de la columna de Unidad Ciudadana. Sus palabras eran claras y
precisas. -Creo que llegamos a un punto muy alto de visibilizar los asesinatos,
los femicidios, las violencias y las discriminaciones que sufrimos las mujeres,
que han sido históricas, pero que muchas veces estuvieron tapadas, escondido
debajo de la alfombra, muchas veces, disfrazado como crímenes pasionales.
Siempre una justificación, al punto que nos hacían responsables y nos siguen
haciendo responsables a las mujeres de los asesinatos, violaciones,
desapariciones y abusos, por el solo hecho de ser mujeres, decía.
Mientras la columna giraba hacia la izquierda y subía por calle Las
Heras, algunas cuadras más adelante, muchas mujeres gritaban a viva voz y
reclamaban algo tan básico como que dejaran de matarlas, de violarlas, de
abusarlas.
El crepúsculo había llegado y el frío era cada vez más intenso. Laura,
continuaba hablando. -Para nosotras que hoy, 2019, tengamos la quinta marcha de
Ni una menos, con una gran
convocatoria y con una necesidad muy grande de participación, habla claramente
de la importancia de la lucha, de la esperanza, de la organización y también
que no logramos de una vez por todas terminar con el patriarcado y con las
formas de violencia hacia nosotras, por lo tanto nos obliga y nos pone en la
responsabilidad política y social de seguir manifestándonos y que no es
solamente una marcha, sino lo que hacemos todos los días todas para poder
frenar no solamente el patriarcado, sino todas las políticas de ajuste
neoliberales. Cuando nosotras hablamos de feminización de la pobreza tiene que
ver con cómo impacta sobre nosotras todos los días, porque tenemos dos enemigos
el patriarcado y el neoliberalismo.
Laura relataba la lucha de tantas mujeres durante largos años y hacía
hincapié en la importancia de haberse encontrado en una expresión tan grande
como Ni una menos, con una gran
diversidad y una hermosa pluralidad de colores políticos, sindicatos y
movimientos barriales. Sus ojos se llenaban de emoción al hablar principalmente
de las mujeres jóvenes, muy politizadas, en un contexto de resistencia,
irrumpiendo en el escenario político y social y apropiándose del espacio
público que históricamente les había sido negado para poder expresar lo que les
pasaba.
La noche ya se sentía cuando la marcha ingresó a la explanada de Casa de
Gobierno. Las banderas partidarias tapaban el imponente edificio cárdeno
mientras comenzaba la elocución, relatando los terribles hechos del Próvolo; la
hija de Viviana Luna rogaba por la aparición de su mamá.
-Los varones se tienen que replantear qué hacen para frenar a los
femicidas, a los violadores, a los abusadores, a los pedófilos, porque son
varones. No es una responsabilidad de las mujeres, nosotras venimos a
organizarnos y entendemos la lucha política y social, pero los varones tienen
que hacerse responsables de la parte que les toca y no pasa solamente por
ponerse un pañuelo verde ni por participar de una marcha y esto pasa todo el
tiempo ¿Cómo rompemos con la corpo machista? A veces es por acción y a veces
por omisión, no me meto, no digo nada, cuando lo que tenemos que hacer es
interpelar al otro varón, desde lo más simbólico de cosificar a una mujer hasta
frenar un femicidio, dijo Laura.
El apoyo de la sociedad y de los hombres es fundamental para terminar
con la violencia que sufren miles de mujeres todos los días.
-Es una batalla cultural. Desde ya que creemos que va a cambiar, si
nosotras no creyésemos que vamos a transformar esto no estaríamos ni militando
ni haríamos nada. Justamente si hacemos todo lo que hacemos es porque realmente
creemos que vamos a transformarlo, finalizó Laura.
Lentamente comenzó la desconcentración. La marcha por Ni una menos había terminado con la
promesa de seguir en las calles, en las escuelas, en los barrios, hasta
erradicar la violencia patriarcal y conseguir una sociedad más justa
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