miércoles, 31 de julio de 2019

LA AMPLIACIÓN DE DERECHOS PARA EL COLECTIVO LGBTTTIQ Y LA DOBLE VARA DEL GOBIERNO

En el origen de nuestra lucha, está el deseo de todas las libertades”. Carlos Jaureguí.

Hace algunos días celebrábamos que una pareja de mujeres lesbianas que trabajan en el Estado, en el Ministerio de Seguridad para ser más exacto, había obtenido a través de un fallo judicial la licencia para ambas madres (la gestante y la no gestante) por 135 días.
Ellas habían solicitado en primera instancia, en el sector administrativo de su repartición, por la licencia para una, más los días que comúnmente le corresponde a la persona que “paterna”. Ante la negativa de su repartición, bajo un argumento difuso, iniciaron su pedido por vía judicial. De la mano de la abogada Carolina Jacky, judicializaron el pedido y obtuvieron un fallo favorable.

En el medio de la celebración, el gobierno de Cornejo apeló el fallo, es decir, cuestionó y se negó a la decisión de la justicia.

Este hecho, no es un hecho aislado, sino que pone de manifiesto la política que el gobierno de Cornejo en Mendoza siempre tuvo hacia el Colectivo: una política cosmética, superficial, de sendas peatonales y globos amarillos. Pero cuando en realidad hay que tomar decisiones que le cambien la vida a la gente, y les lleven un poco de bienestar a la población en general y a nuestro Colectivo en particular, la respuesta siempre es NO.



Nuestra lucha siempre fue una lucha por la igualdad, la inclusión y la ampliación de derechos, nunca fue por privilegios.

Por esto creemos que la sociedad toda debe replantearse el acompañamiento que quienes paternan y maternan dan a la primera infancia. En términos más simples: no creemos todos que necesitamos que les niñes que nacen, estén acompañades por más tiempo cuando nacen?
Yo creo que sí.

El fallo abre un camino para acceder a este derecho para todes, es por eso que lo celebramos y denunciamos la hipocresía y el doble discurso del gobierno, que lleva presentados tres proyectos para ampliar las licencias. Pero los presentan, hacen circo, y los cajonean. Cuando un fallo judicial los apura, la respuesta siempre es NO.

La gestión Cambiemos es la misma gestión que criminaliza nuestros besos, que vota en contra (al menos en Mendoza) del cupo laboral trans, que persigue a una docente por usar lenguaje inclusivo, que endurece su Código de Faltas en la persecución de travestis y trans en situación de prostitución (también en Mendoza) y que elimina el Ministerio de Salud poniendo en riesgo la medicación de miles de personas viviendo con VIH.

Son eso, circo y ni siquiera pan.
Son eso, banderitas, shows y sendas peatonales.

Resulta urgente volver a pensar demandas que tengan impacto sobre la vida de las personas, es importante seguir luchando por mayor respeto cultural, pero siempre con mayor redistribución social.
Debemos pensar en proyectos políticos que lleven como bandera la ampliación de derechos, porque en estos cuatro años de desastre pudimos observar tristemente que acá nadie se salva en soledad.
Soy un convencido de que las cosas buenas se terminan, pero las malas también.

VOLVEREMOS, SIEMPRE UNIDES, SIEMPRE ORGANIZADES, SIEMPRE MEJORES.


MARITO VARGAS, Sociólogo, militante de la organización CLIK e integrante de NiUnaMenos Mendoza.

sábado, 13 de julio de 2019

CUANDO LA IDENTIDAD SEXUAL ES UN “DELITO”

El sol comienza a caer en esta fría Mendoza, esa que se jacta de ser inclusiva y moderna, pero en la tierra del sol, pareciera que febo no sale para todxs y muchas chicas trans deben refugiarse en la noche para poder sobrevivir, en una sociedad que las margina y observa despectivamente cada vez que puede.

Fernanda y Marcela son dos chicas trans. Sus historias son muy duras, más de lo que mucha gente ha pasado en toda su vida. Discriminación, violencia y una vida al margen de la sociedad, casi sin derechos, son situaciones cotidianas entre todo el colectivo trans.

Mario Vargas pertenece a CLIK, Corriente por la Libertad, la Igualdad y el Cambio. CLIK es una organización que lucha por los derechos del colectivo LGBT en Mendoza. Marito, como le dicen, abrió las puertas de su casa y junto a algunas chicas de la organización, contaron a La Colectiva cómo es la vida de una chica trans en una provincia tan conservadora como Mendoza.

Las palabras de Mario son contundentes y explican claramente la constante e histórica discriminación que sufren las chicas por parte del Estado y de la sociedad en su conjunto. Marito hace referencia a los dos cuerpos normativos que se aplican en la provincia y que afectan directamente a las chicas trans. Por un lado el Código de Faltas de la provincia y por otro, el controversial Código de Convivencia de la capital.



“Estos códigos son los que regulan a la policía y a lxs preventores, ambos son los que se han encargado históricamente de perseguir a las pibas. El Código de Faltas tiene artículos que penalizan la oferta de sexo en la vía pública y antes del 2004 existía un artículo, que era el 80, que era escandaloso por lo discriminatorio y decía que se podían llevar presas a las chicas por simulación de sexo: "Qué pasaba? La 'cana' las esperaba en la puerta del supermercado, porque te lo podían aplicar todo el tiempo”, indicaba.

Mientras Marito explicaba con elocuencia todas las situaciones de las que son víctimas el colectivo LGBT, las dos chicas trans observaban en silencio, sus miradas lo decían todo. Detrás de la fortaleza se distinguía un dejo de tristeza.

Marito contó un hecho que fue muy importante, que fue la gota que rebalsó el vaso y que sirvió para lograr derogar el artículo 80 del Código de Faltas. “La sociedad ya no se bancaba la situación, porque era increíblemente discriminatoria. Había una chica, Gabriela, que era moza de La Reserva. En el 2004 va a hacer su certificado de buena conducta al Palacio Policial, la ve la 'cana' y la meten presa por el 80. Ahí salieron las chicas a la calle, se hicieron marchas y se pudo derogar el 80”.

Si bien el 80 ya no existe, todavía quedan algunos artículos que son discriminadores y atentan contra los derechos de las chicas. Marito explicaba que la policía se lleva a las chicas por prostitución y la discriminación radica en que se las llevan en todo momento, porque asumen que siempre están prostituyéndose.

Fernanda dejó su café y habló sobre las situaciones que viven todas las noches: “Ahora sacaron en capital el Código de Convivencia, que hace que lxs preventores estén toda la noche persiguiendo a las pibas que están en ciudad. Lxs preventores las pueden llevar a ellas, y le hacen una multa a los clientes por consumo de prostitución en la vía pública. Entonces, como nadie quiere que a su esposa le llegue un papel que diga esto, se habilita la coima. Entonces le dicen: déjame 1000 (pesos) y andá. A eso agreguemos la violencia física a la que se exponen las pibas, porque te hacen bajar del auto, te llaman a la policía…. Las chicas por ahí se enfrentan a persecuciones policiales y se tiran del auto, algunos clientes por escaparse de los móviles han chocado”, expresó con voz firme.

“Todas las noches están, entonces tenés que andar escondiéndote como si fueras un chorro porque se te para el móvil y hasta que no te vayas te sigue por donde sea. Eso es acoso institucional, te siguen, te insultan. Violan la Ley de Identidad de Género”, agregó.


Abusos y más abusos

La discriminación y las situaciones de abuso no las realiza solamente el Estado, sino que es toda la sociedad la que se aprovecha de las situaciones de vulnerabilidad que sufren las travestis.

Marcela contaba su historia. Sola desde los 12 años, no tiene familia ni un lugar fijo para pasar la noche. “Te alquilan por día en departamentos pero muy caros. Estoy una semana en cada departamento, pago $1500 por día. Ando con las valijas para todos lados, no tengo un lugar fijo. Yo soy sola desde los 12 años y te piden muchos requisitos que no tenés, sentenció casi resignada.

“Te alquilan por un tiempo y después ya no. Te ven trava y piensan: esto es alcohol, joda, drogas y no es así, no todas somos así”.

Mientras Marito escuchaba atentamente el relato de Marcela, agregó: “la gente se aprovecha de la situación, porque es esto, el que te cobra plaza por estar en una esquina, el que te alquila a 60 lucas, esta situación hace que mucha gente se beneficie con esto. Hay tipos que les alquilan departamentos a chicas, que lo hicieron por mucho tiempo e hicieron fortuna a causa de estas cosas, las chicas no tienen bonos de sueldo entonces no pueden acceder a otro lugar”.

“Queremos más salud, más educación, más trabajo, de ninguna manera estamos a favor de que las situaciones se repriman porque no te dan respuesta, porque es la historia de la mayoría de las niñas que tiene 12 años y empiezan a prostituirse. Lo único que el Estado tiene son policías, son golpes, gas pimienta; entonces tenemos que empezar a pensar si queremos pensar otro proyecto y una seguridad más democrática”, dijo Mario.



En una sociedad y un Estado que se escandaliza por la trata de personas y las violaciones a menores, pareciera que cuando se trata de una travesti las cosas son diferentes. “Es una sociedad anestesiada, donde pasas por Rodríguez Peña y ves niñas o travestis y nadie piensa que son niñas; son travestis, es el lugar. Después nos preguntamos por qué se mueren las travas a los 35, si lo único que tenemos es represión, porque son expulsadas de la familia, de la escuela, de los lugares de socialización”, finalizó Marito.

La noche ya cubría la ciudad. Marcela seguirá con sus valijas, buscando algún lugar donde dormir, pagándole a algún abusador $1500 por día. Continuará escapando de la policía como una delincuente y soportando las burlas y las miradas hirientes de la sociedad, solo por su identidad sexual.