viernes, 27 de diciembre de 2019

CLUB LIBERTADOR DE LA FAVORITA, COMO ESPACIO DE CONTENCIÓN PARA NIÑAS Y NIÑOS

Hoy nos encontramos en el barrio La Favorita, ubicado en el en el piedemonte capitalino de la Ciudad de Mendoza.

Dentro del barrio, se encuentra el Club Libertador.

Y dentro del club, Matías, Andrea y Micaela.

En nuestra provincia hay muchos clubes barriales, dónde niños y niñas van a disfrutar de la hermosa aventura de la niñez. Pero en este contexto, estos clubes también se han convertido en un espacio de contención, para que las infancias tengan aunque sea una comida al día.

Según un informe de la Universidad Católica Argentina, el 60% de lxs niñxs de Argentina es pobre. La situación alimentaria es la principal problemática y en Mendoza, gracias a las políticas neoliberales y de hambre que impulsó la administración del ex gobernador Alfredo Cornejo, y sigue impulsando su sucesor, Rodolfo Suárez, la provincia se encuentra - junto a Córdoba y Tucumán - entre las que tienen mayor pobreza infantil.

En este barrio hay muchos prejuicios de la gente,  pero atrás de todos estos prejuicios hay una garra y un corazón enorme. Todo empezó con Matías y Andrea quienes decidieron armar este espacio de contención:

“El club hace felices a lxs niñxs porque siempre es mejor estar en los clubes que en la calle”.
En el club están con lxs profes - como les dicen lxs chicxs - dónde además de jugar al fútbol, también toman la merienda, juegan, se divierten y comparten las cosas que les suceden.



Al principio eran pocxs niñxs. Luego se sumaron cada vez más.
De pronto no eran solo varones sino que también empezaron a llegar las niñas.
Entonces Matías le pide a Andrea que dirija el equipo de fútbol femenino.
- “Pero yo no tengo idea de fútbol!”, pensaba Andrea.
Así lxs profes fueron poniéndole todo el cuerpo y el corazón, porque este es un espacio de contención y alegría, y porque la pelota es solo una excusa para darles todo el amor a las infancias de La Favo. 

Esto no se dio porque sí. Los derechos conquistados por las mujeres en el fútbol y la demanda de las niñas, hizo que hoy esto fuera una realidad.

Entonces fue nuestra compañera Mica - quien había empezado en el club por su hijo -, la que le empezó a poner cabeza y corazón a entrenar a las niñas. Pero también para ver qué más podía hacerse dentro del club, ya que esos espacios también son políticos y de participación.

Hoy son más de 100 niños y niñas, quienes además de ser felices jugando al fútbol, van a tomar la merienda. Es que en épocas de políticas neoliberales, estos son los espacios que brindan todo aquello que el Estado ausente no realiza.



Esta es una historia de compromiso y voluntad, de amor y de corazón y de dar respuesta a donde no llega el estado.

Matías, Andrea y Mica hacen todo lo posible para que lxs niñxs puedan ir a todos los partidos!
Y como no solo de fútbol se trata el club, sino también de generar valores y aprendizajes, todxs están a punto de ganar un premio por el juego limpio!  

“La cara de felicidad cuando salen del barrio a jugar al fútbol, no tiene nombre”, nos relatan con una sonrisa lxs profes. Pero para que este proyecto siga fortaleciéndose se necesita la colaboración de todxs.



Lo que se está necesitando es: indumentaria de fútbol, pelotas, conos, pecheras, ropa de niñxs, botines, etc.
Todo con lo que puedan colaborar es bienvenido!

Escriban al face del club. Abajo les dejamos el link.

Construyamos entre todxs un futuro mejor y una vida digna para los niños y niñas.